
Esta medida afecta especialmente a proyectos industriales, explotaciones ganaderas, centros logísticos, grandes instalaciones comerciales y, en general, a cualquier actividad que necesite un nuevo suministro eléctrico o una ampliación de potencia para consumir electricidad de la red.
¿Qué ha cambiado?
Los permisos de acceso y conexión mantienen su vigencia máxima de cinco años, plazo durante el cual la empresa puede ejecutar su proyecto y poner en servicio la instalación.
La principal novedad introducida por la nueva normativa es que, si transcurren tres meses desde la concesión del permiso sin que se haya formalizado un contrato de suministro con una comercializadora, el titular deberá comenzar a abonar una prestación económica por la reserva de la capacidad concedida.
El objetivo de esta medida es evitar que se mantenga bloqueada capacidad en la red eléctrica durante largos periodos sin llegar a utilizarse, facilitando así una gestión más eficiente de las infraestructuras eléctricas.
¿Quién está obligado a pagar?
La medida afecta a los consumidores que dispongan de permisos de acceso y conexión para nuevos suministros o ampliaciones de potencia en media o alta tensión (igual o superior a 1 kV).
Es una situación habitual en:
- Explotaciones ganaderas.
- Industrias.
- Centros logísticos.
- Grandes instalaciones comerciales.
- Otras actividades que requieren elevados consumos eléctricos.
Esta obligación no se aplica a las solicitudes de acceso y conexión destinadas al vertido de energía a la red por parte de instalaciones de generación, como las plantas fotovoltaicas.
¿Ese dinero se pierde?
No.
Las cantidades abonadas tienen la consideración de pago anticipado, por lo que posteriormente se descontarán de los peajes de transporte y distribución cuando el suministro eléctrico entre en funcionamiento.
¿Qué ocurre si no se paga?
Es uno de los aspectos más relevantes de la norma.
El incumplimiento del pago puede suponer la caducidad automática del permiso de acceso y conexión, obligando a iniciar nuevamente toda la tramitación y asumiendo el riesgo de que ya no exista capacidad disponible en ese punto de la red.
Desde la entrada en vigor de la medida, varias empresas ya han optado por renunciar a permisos de acceso y conexión para suministros eléctricos con el fin de evitar este nuevo coste, liberando más de 1.000 MW de capacidad en la red eléctrica. Este dato refleja el impacto que la nueva regulación ya está teniendo en la planificación de numerosos proyectos.
Garmon Ingeniería te ayuda
En Garmon Ingeniería acompañamos a empresas, industrias, comunidades de regantes y explotaciones ganaderas durante todo el proceso de tramitación eléctrica.
Antes de solicitar un nuevo punto de suministro analizamos cada proyecto para planificar adecuadamente los plazos de ejecución, optimizar la tramitación y evitar costes innecesarios o la pérdida de permisos de acceso.
Si estás proyectando una nueva instalación o necesitas ampliar la potencia de tu suministro, nuestro equipo puede asesorarte para que tu proyecto avance con todas las garantías y cumpla con las nuevas obligaciones establecidas por la normativa.
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