

El mercado europeo del gas llega al otoño con tensiones en el suministro internacional y unos almacenamientos en torno al 70 %, según información publicada a mediados de septiembre. Aunque los precios siguen lejos de los máximos alcanzados durante la crisis de 2022, este escenario aconseja seguir de cerca su evolución y sus posibles efectos sobre los costes energéticos de las empresas.
A ello se suma la eliminación progresiva de las importaciones de gas ruso. La normativa de la Unión Europea establece la prohibición total del GNL ruso desde el 1 de enero de 2027 y del gas ruso por gasoducto desde el 30 de septiembre de 2027 —o, en determinadas circunstancias relacionadas con los objetivos de almacenamiento, el 1 de noviembre— para los contratos de largo plazo, con los periodos transitorios previstos en la normativa.
¿Cómo afecta esta situación a las empresas españolas?
España cuenta con una importante generación renovable. En agosto, las renovables aportaron el 53,6 % de la electricidad producida. Sin embargo, el gas sigue formando parte del sistema eléctrico y su encarecimiento puede influir en el coste de generación de las centrales de ciclo combinado.
El efecto sobre cada factura dependerá de las condiciones contratadas, de los conceptos que puedan variar y del perfil de consumo de cada empresa. Por eso, una misma evolución del mercado energético puede tener consecuencias diferentes para dos empresas.
Comparar ofertas energéticas exige revisar qué incluye cada precio
Las propuestas de las comercializadoras no siempre incluyen los mismos conceptos. Un precio aparentemente más bajo puede dejar fuera costes que otra oferta sí incorpora, o estar sujeto a condiciones que conviene conocer antes de firmar.
En GARMON INGENIERÍA revisamos los componentes del precio, los servicios de ajuste cuando corresponda, las posibles penalizaciones por desviaciones de consumo, las cláusulas de revisión y las condiciones de permanencia.
Convertimos las propuestas en un comparativo homogéneo para que la empresa pueda entender cuánto puede pagar y qué compromisos asume con cada alternativa.
Elegir la contratación energética adecuada para cada empresa
La opción más adecuada depende de cuánto se consume, en qué momentos, qué previsión de actividad existe y qué estabilidad necesita la empresa en sus costes energéticos.
Actualmente estamos negociando suministros a más largo plazo para algunos clientes, buscando reducir su exposición a las fluctuaciones del mercado. En otros casos puede ser más adecuado un plazo diferente u otra modalidad de contratación.
Cada decisión requiere un análisis previo.
Nuestro trabajo como ingeniería energética independiente consiste en estudiar esas alternativas, explicar sus implicaciones y acompañar a la empresa durante la contratación y el seguimiento del suministro.
Además, revisamos otros aspectos que pueden influir en el gasto energético, como las potencias contratadas, la energía reactiva, la facturación y las oportunidades de mejora en las instalaciones.
Cuando procede, estudiamos soluciones de autoconsumo, almacenamiento o cambio de combustible, valorando su viabilidad para cada caso.
Podemos empezar con una factura
Si quieres conocer la situación de tu suministro energético, envíanos una factura reciente de electricidad o gas. Nos servirá como punto de partida para una primera revisión y, si necesitamos ampliar información, te indicaremos cuál.
Si ya eres cliente, contacta con nosotros para revisar la estrategia que estamos siguiendo y cualquier cambio previsto en tu actividad o consumo.
Anticiparse permite analizar las alternativas con tiempo y tomar las decisiones sobre el suministro energético con una estrategia adaptada a las necesidades reales de cada empresa.